Hace muchos años, las aventuras gráficas te llevaban al mejor de los mundos. Eras protagonista de las más fabulosas y descabelladas aventuras, gracias a esa --por entonces-- novedosa mezcla entre novela y juego. Un día alguien descubrió que la gente quería más acción y menos palabrerío, y el género de las aventuras gráficas fue desapareciendo. Nunca nos abandonó del todo, pero ya no volvió a recuperar la magia de los primeros tiempos.

Uno vivía las aventuras gráficas con auténtico entusiasmo. Te devanabas los sesos tratando de resolver los más lógicos (o absurdos) puzzles, al mismo tiempo que lo pasabas en grande riéndote de los diálogos. Podías elegir qué decir, y de eso dependía lo que pasaba en la historia. Combinabas objetos de tu inventario con resultados a veces sorprendentes: ¡Demonios! Si podías cerrar el paso de agua de una cascada utilizando la cola de un mono (que habías hipnotizado con una banana clavada en un metrónomo). ¡Eso era diversión!

Y eso es lo que nos trae la nueva Tales of Monkey Island. ¡Luego de una ausencia de 10 años, volvió la aventura gráfica más querida y aclamada de la historia de los videojuegos! Y volvió con aquel viejo espíritu intacto, para felicidad de todos los que crecimos admirando, y luego añorando, los tropiezos de Guybrush Threepwood, el más "poderoso pirata" del Caribe. Esto se debe, sin duda, a que varios de los artistas y creativos originales están tras el juego. Es un regreso con licencia concedida por LucasArts, creadora de Monkey Island, pero de la mano de Telltale Games, hoy en día la más fecunda compañía dedicada al viejo y querido género que alguna vez fue el rey. Telltale es conocida por sus aventuras gráficas en episodios, como las de Sam & Max y Wallace & Gromit. Al estilo de las series de TV, ellos van lanzando las aventuras en capítulos mensuales, por lo general cinco por "temporada". Cada capítulo suele ocupar unas cuatro a cinco horas de juego, y son historias auto-conclusivas que forman parte de una línea argumental más extensa.

Tales of Monkey Island Chapter 1: Launch of the Screaming Narwhal es el primero de cinco episodios que serán lanzados mes a mes. La historia comienza con Elaine Marley, la esposa de nuestro héroe Guybrush Threepwood, amarrada a bordo del barco del pirata zombie LeChuck. LeChuck está locamente enamorado de Elaine, desde siempre, y por lo visto diez años no bastaron para olvidarse de la preciosa chica. Guybrush, por supuesto, hace lo necesario (de formas más bien locas) para rescatar a su amada, pero un accidente lo deja varado en Flotsam Island, un lugar con la particularidad de que los vientos soplan al revés e impiden hacerse a la mar. La única embarcación es la Screaming Narwhal, así que el capítulo se centra en resolver el misterio de los vientos y en tomar posesión de la nave para partir en busca de Elaine. Claro que Guybrush conseguirá lanzarse al rescate... pero no sin poner las cosas mucho peores, ya que, como consecuencia de sus acciones, una misteriosa enfermedad vudú (no podemos contar mucho para no arruinar la historia) se disemina por el Caribe. La única forma de detener tamaña maldición es encontrando "La Esponja Grande", una colosal esponja marina capaz de absorber la magia vudú. Eso se verá sin duda en los próximos cuatro capítulos.

Tales of Monkey Island está repleta de humor. Y hay que tener una buena cantidad de ingenio (y de paciencia) para encontrar la forma de solucionar los ridículos problemas que enfrenta el pobre Guybrush. A lo largo de cuatro horas, debes organizar una pelea de bar, capturar un barco, huir de un médico loco que quiere amputarte la mano, enterrar un tesoro, activar mecanismos ancestrales, luchar con quesos y barriles de alquitrán, abrir algunas puertas, hablar con varios personajes y mucho más, incluyendo ciertos guiños para quienes conocen la serie. Es excelente y en la misma onda que las aventuras gráficas que hicieron un clásico de Monkey Island.

Los gráficos son simples pero muy lindos. Los personajes muestran una excelente animación y son realmente expresivos (aunque algunos modelos se parecen demasiado unos a otros). Y no falta la música de Monkey Island, capaz de erizar los pelos de los más veteranos en la serie. Si hubiera que criticar algo de este episodio, lamentablemente, es la ausencia de subtítulos en otro idioma que el inglés. Esto realmente nos entristece. Estamos seguros de que muchos más podrían disfrutar de Monkey Island si tuvieran la oportunidad de contar con una traducción de los diálogos, que suelen ser un 50% del atractivo del juego. Tenemos esperanza de que Telltale Games los agregue de alguna manera, ¡y que no se olvide del español!

El juego se puede bajar completo desde telltalegames.com, y mientras no lo compras funciona en modo demo. Una demo muy breve, creemos, que no refleja todo lo que viene después. Al menos alcanza para que aprecies cómo es. Otra cosa a tener en cuenta es que, por ahora, Telltale te obliga a comprar los cinco episodios juntos. No puedes comprarlos por separado. En el futuro lanzarán además un DVD de colección con el juego completo y algunos extras. De todas maneras, creemos que lo vale, y esperamos que los cuatro capítulos subsiguientes serán tan buenos como Launch of the Screaming Narwhal. Es un juego que nos hizo muy felices.

¡Cuidado atrás, un mono de tres cabezas!